RESEÑA: LA CIUDAD DE LAS TORMENTAS DE JESÚS MIGUEL MARTÍNEZ

  • lunes, julio 03, 2017
  • By Ricardo J. Román
  • 2 Comments



Desde hace mucho tiempo había pensado que, en Venezuela, escribir novelas policíacas era una novedad. Después de leer esta historia, comprendí que la vida misma de todos los venezolanos es una novela policíaca. ¡Vamos, creo que de terror!

Gracias a Jesús Miguel Martínez, escritor y psicólogo de profesión, describió en esta historia un interesante calidoscopio de nuestra realidad venezolana, ensanchándola al límite de lo que nos define como nación, en un país donde todos los días se vive al ritmo acelerado y las injusticias que consiguen entibiarse al caer la noche.

La ciudad de las tormentas comienza con un periodista que busca acercarse a una historia cruda que le permita ganarse la fama y elogio de todos, cuando durante la investigación cae en sus manos unos documentos que pertenecen al ministerio de interior y justicia del gobierno venezolano, susceptible y volátil, que enciende las alarmas de gente poderosa y sin escrúpulos que harán lo impensable por recuperar dicho material. Entretanto transcurre la odisea del periodista por escapar de la tormenta liberada por la pérdida del material, un despiadado asesino le sigue los talones, borrando toda evidencia implicadas en el conocimiento del caso.

Un verdadero thriller con el característico acento venezolano.

Dicho lo antes expuesto, la novela pudo ser mucho mejor de lo que es. Por lo tanto, hablaré de tres aspectos interesante de la novela y otros tantos que resultaron obsesivos a la par de molestos.

En primer lugar, cabe destacar que existen vinculaciones con la literatura clásica en esta novela, y como los escritores resolvían sus problemas. Por ejemplo, el hombre busca salir de sus problemas con el consentimiento de la mujer. Cuando Pirela, uno de los policías encargados de la investigación, necesitaba de la aprobación u ordenar su mente, buscaba a los «oráculos divinos», es decir, escapar de la acción para entablar una conversación con una mujer, dilucidar sobre un tema determinado, y luego entrar en la acción. De hecho, hay una parte de la novela que me recuerda a Leónidas I, Rey de Esparta, cuando Pirela se encuentra en el clímax de su investigación, por lo que decide buscar a su psicoterapeuta (el oráculo divino), para encontrar respuestas y ordenar su mente.

Otro ejemplo de lo antes mencionado se evidencia en el clímax que vive el periodista, durante un momento álgido de la historia, y busca a Eva (por cierto, un nombre bíblico y de muchos significados), una mujer que conoció durante su investigación en un bar de mala muerte, para que lo ayude a dilucidar y buscar refugio y sosiego.

El segundo punto interesante es la manera rápida y eficiente en que Martínez describe las acciones para crear el clímax. La historia no aburre, aunque de esto último hay algo que debo observar.

Y tercero, la trama en sí misma. Aquí en Venezuela, desde que se hicieron famosas las películas como Sicario, la única realidad que vale la pena contar es la de los pobres que viven en los valles de Caracas y los ricos que ostentan su poder. Y aunque esto pueda resultar un punto negativo para La ciudad de las tormentas, porque prácticamente ese es el punto neurálgico de esta novela, la verdad es que Martínez lo supo explotar al introducir un ingrediente más rocambolesco: un asesino bien construido.

Durante toda la novela, cada vez que Manzur, un musulmán encargado de eliminar a todo el que se interponga en su camino para recuperar el valioso material del ministerio de interior, se me iba el alma del cuerpo porque todo podía ser posible. Un personaje bien estructura, con capacidad para infundir temor con su presencia; los diálogos de este personaje, su historia privada, todo resultó ser un verdadero vacilón, que, como dije antes, acabó con introducir algo novedoso en este tipo de historias.

Ahora bien, no quiero pretender convertirme en un haters de la literatura, pero cuando algo no gusta vale la pena destacarlo con argumentos, así que:

Primero: Cuando el autor entra en las descripciones abunda mucho en imágenes poéticas que son bien buenas para una novela romántica o erótica, especialmente aquellas relacionadas con el coito entre personajes, pero cuando se trata de una novela policíaca, el lector, por lo menos en mi humilde opinión, busca entretenimiento sin respiro; y cuando Martínez explota esa vena poética (que la tiene), termina aburriendo. Coño, si los personajes van a tirar, no hace falta ser tan extensivo. A veces se está un lector leyendo dos páginas o más, en un solo párrafo, leyendo una descripción así. ¡Demasiado!

Segundo: El uso excesivo de los epítetos, me pareció redundante. En varias ocasiones leí algo así: “Pirela, el policía encargado del cuerpo de investigaciones policiales y científica”, y más adelante volvía a repetirlo. El lector ya sabe quién es Pirela, me parece redundante mencionar su cargo o su objetivo en la novela. Así sucedía con muchos otros personajes.

Tercero: El autor estableció un enlace directo entre la teoría del efecto mariposa para resaltar que dentro del caos en el que se estaba metiendo el lector todo tiene una causa y un efecto, y que el aleteo de una mariposa, algo tan minúsculo como eso, puede cambiar el curso de los acontecimientos. Hasta allí… todo bien. Pero cuando intenta volver al tema utilizando mariposas en cada crimen que sucede en la historia, me parece, repito, en mi opinión personal, innecesario. Puede que recordárselo al lector al final, con una breve reflexión al respecto, el uso de una mariposa hubiera quedado excelente. Sin embargo, las mariposas estaban en cualquier desenlace funesto y eso me molestó.

De todos modos, pese a las críticas que he hecho antes, que tal vez agregaré muchas más durante mi reseña en el canal de YouTube, créanme que es una buena historia. Me reí demasiado. Lo admito: lloré casi al final. «Eres un superhéroe. ¡Rata sucia!, ¿lo recuerdas?». Si quieren saber a qué me estoy refiriendo con esta cita sin sentido aparente, lean la novela. Les encantará. 

Si quieres ver mi reseña en YouTube, entra aquí: https://youtu.be/SzQEObg11ss

You Might Also Like

2 comentarios

  1. Me encantó leer tu reseña, La ciudad de las tormentas me interesó desde que empezó la promoción pero no sabía muy bien de qué iba hasta ahora.. me gusta lo que dices, anima mucho a leerlo (claro, creo que yo opinaré igual que tu de las escenas eróticas).. espero poder hacerlo pronto.
    Lo que más me llama la atención es lo que dices del asesino, ese tipo de personajes siempre sobresalen para mi y su construcción la considero muy importante así que me entusiasma bastante tu visto bueno.
    Gracias por recomendar y el análisis tan bueno.. ¡Saludos!
    - Mariana

    ResponderEliminar
  2. Hola, Mariana. Muchísimas gracias por este comentario tuyo. Me hace bastante ilusión que te guste. Espero continuar haciendo lo que más me gusta y poder llegar a muchas personas para que sigamos construyendo un mundo de letras en el que refugiarnos todos. Saludos!

    ResponderEliminar